Os voy a confesar algo que es un secreto a voces: AMO COMPETIR.
Desde mis unicios en el mundo del nail art, allá por el año 2010, siempre he vivido con pasión cada avance, cada aprendizaje, y ver mi propio crecimiento siempre ha sido un chute de energía y motivación para seguir adelante. En 2017, con mi primera visita al Salon Look, descubrí un mundo que dos años después se convertiría en parte de mi día a día como artista: las competiciones internacionales de uñas y más concretamente las competiciones de Nail Art.


Recuerdo ir con mi amiga Bea paseando por uno de los pabellones y ver un espacio con decenas de mesas y manicuristas trabajando a toda velocidad. Me pareció increíble que existieran competiciones de nail artists. Nunca antes había imaginado que existían auténticas «olimpiadas de uñas», a las que artistas de todo el mundo viajaban cada añoNos quedamos un buen rato admirando su coraje, trabajando en vivo, poniendo a prueba su talento.

En 2018 volví a la feria Salon Look y otra vez me quedé admirando los trabajos expuestos y el enorme esfuerzo y trabajo que hay detrás de cada obra. Me parecía algo imposible de alcanzar: uñas con 3D, looks fantasía con uñas kilométricas decoradísimas con figuras hechas a mano, uniendo vestimenta y maquillaje en una sola obra maestra. Murales discurridos a lo largo de 10 uñas larguísimas, que me recordaban a mi época de graffitera, solo que en un tamaño tan reducido que cabe en una sola mano. Uñas más cortas, con estilos que cualquiera desearía llevar en sus manos, con acuarelas, gel paint, algunas con adornos en 3D, otras realizadas solo con brillantes…
Y llegó 2019.
Tras empezar a impartir cursos de nail art en España, decidí competir por primera vez en la categoría Flat Art en Nailympion Spain, Madrid. Para mí fue un reto enorme, incluso inscribiéndome solo en una categoría. No tenía experiencia y mi objetivo era simple: empezar, divertirme, ponerme a prueba y ver qué pasaba.
Leí las normas mil veces y creí que ya las tenía comprendidas, así que empezó lo más difícil: encontrar el tema y hacer el boceto. Mi obra trataba sobre el mundo del arte, muy abstracta. Ahora pienso que podría haber elegido algo más sencillo, pero la vida del artista está llena de muros que derribar. Desde fuera parece fácil, pero alcanzar nuestras metas es una odisea.
Todos vivimos esa lucha entre el deber y el querer, y aun así seguimos porque el amor por el arte lo puede todo. Noches sin dormir en las que materializamos nuestras ideas, incansables, hasta dar con la fórmula correcta que da imagen y semejanza nuestros pensamientos, nuestros sentimientos. En aquel trabajo quise plasmar todo ese duro camino que cada artista vive en su piel, a su manera, llegando a su propio éxito, que nada tiene que ver con la fama. Cada cuál tiene sus objetivos.

El personaje central representaba al artista como yo lo veo: trabajador, humilde, constante, luchador, creativo, pasional y generoso. A su alrededor, la gente que no lo pone fácil: personas movidas por el interés, el dinero, la fama… y falsas amistades con sus caretas (si os fijáis, al personaje de la derecha se le levanta la máscara para mostrar quién es realmente).
Y, como pilares fundamentales, la familia, los amigos y el amor por lo que hacemos.
Como os decía, el significado era un poco abstracto, pero fue lo que me nació para mi primera obra de competición.
Recuerdo agobiarme muchísimo con esto, pues no estaba acostumbrada a hacer este tipo de composiciones y es normal que las primeras veces sin experiencia, uno comete errores que nos sirven de aprendizaje. También tuve muchísimas dudas en presentarlo o no, hasta casi la última semana, y me atasqué varias veces en su creación, pues fui cambiando pequeñas cosas desde el boceto inicial… Pero me fui hacia Madrid acompañada de mi marido que es la gasolina de todas mis aventuras y quien me anima a todo, y allí me encontré con mi amiga Sandra, mi comadre Ari, que estuvieron dándolo todo en la entrega de premios, y cuál fue mi sorpresa: conseguí un tercer lugar en División 1. No creía que fuera a lograr nada siendo la primera vez que competía, así que os podéis imaginar mi alegría… y todo lo que lloré!

Hoy, rescatando las fotos, me di cuenta que en el podio aparece la gran Olena Oezman (confirmado que es ella, le pregunté al ver la foto y me dijo que subió a recoger un premio de una estudiante suya que ganó), que tuve el placer de conocer este año en otra competición en Polonia,y ha sido brutal ver esta casualidad, pues no recordaba que nos hubieramos visto antes!


Yo, como siempre, de dos fotos en una salgo con los ojos cerrados jajaja, pero de verdad estaba en shock: ganar una medalla en Nailympion Spain fue increíble. Así que a partir de ahí me animé a seguir compitiendo… pero llegó la pandemia y no hubo competiciones hasta 2022.
Mi siguiente aventura en 2021 fue una competición online muy conocida a nivel mundial, Next Top Nail Artist (NTNA), en la que durante 3 meses tuvimos que realizar competiciones semanales y cada semana las dos concursantes que menos puntuaciones tenían se batían entre ellas en otro reto que tenían que hacer en 3 dias, y la que perdía abandonaba el concurso.
Lo cierto es que este concurso me ayudó mucho a salir de mi zona de confort y empezar a crear de manera rápida, mucho más loca y audaz, pues los jueves nos enviaban un email con el nuevo reto y en base a eso teníamos que trabajar y enviar las fotos de lo que habíamos creado a la par de un vídeo que debiamos subir a nuestro canal de YouTube explicando los productos usados, y mostrando como habíamos creado la obra.
Os podéis imaginar la cantidad de estrés acumulado durante 10 semanas… Estuve 9 semanas en el concruso, fui eliminada justo antes de la final y quedé 4ª, pero muy feliz porque gracias a esto aprendí a perder, y a exigirme mucho más, sabiendo que no debo encasillarme y ser mucho más voluble a nivel artistico. Creo de verdad que es más importante saber perder que saber ganar, y también más difícil! Todos queremos ganar, pero nadie quiere perder y siempre le tocará perder a alguien 💙
No quiero alargar más este post, así que os enlazo aquí mismo todos los trabajos que hice para NTNA: https://toxicvanity.com/category/ntna/
En 2023 seguí compitiendo en Nail Art presencial… pero eso os lo contaré en el próximo capítulo.
¿Has competido alguna vez? ¿Te gustaría iniciarte en las competiciones?
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